{"id":112,"date":"2026-05-04T23:29:55","date_gmt":"2026-05-05T03:29:55","guid":{"rendered":"https:\/\/pedroyaselli.com\/?p=112"},"modified":"2026-05-04T23:29:56","modified_gmt":"2026-05-05T03:29:56","slug":"el-esequibo-lo-que-se-juega-venezuela-esta-semana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pedroyaselli.com\/index.php\/2026\/05\/04\/el-esequibo-lo-que-se-juega-venezuela-esta-semana\/","title":{"rendered":"El Esequibo: lo que se juega Venezuela esta semana"},"content":{"rendered":"\n<p>Hoy, mientras escribo esto, 15 jueces de la Corte Internacional de Justicia est\u00e1n sentados en La Haya escuchando a Guyana explicar por qu\u00e9 un territorio que fue venezolano antes de que Guyana existiera como pa\u00eds supuestamente les pertenece. El mi\u00e9rcoles le toca hablar a Venezuela. Y lo que se diga en esa sala durante los pr\u00f3ximos d\u00edas va a determinar el futuro de 159.500 kil\u00f3metros cuadrados de territorio, 11.000 millones de barriles de petr\u00f3leo, reservas incalculables de oro, diamantes y litio, y una zona econ\u00f3mica exclusiva mar\u00edtima que vale cientos de miles de millones de d\u00f3lares.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay apelaci\u00f3n. No hay segunda oportunidad. Lo que la Corte decida es definitivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y sin embargo, la mayor\u00eda de los venezolanos no entiende lo que est\u00e1 pasando. No porque no les importe, sino porque nadie se ha tomado el trabajo de explicarlo sin tecnicismos, sin consignas y sin propaganda. Ese es el prop\u00f3sito de este art\u00edculo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Por qu\u00e9 el Esequibo es de Venezuela<\/h2>\n\n\n\n<p>Empecemos por lo que deber\u00eda ser obvio pero que muchos desconocen.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde 1499 hasta 1810, el territorio que hoy llamamos Esequibo formaba parte de la Capitan\u00eda General de Venezuela bajo la corona espa\u00f1ola. Cuando Venezuela se independiza, hereda ese territorio por un principio fundamental del derecho internacional llamado <em>uti possidetis iuris<\/em>: lo que era tuyo bajo la metr\u00f3poli sigue siendo tuyo como naci\u00f3n independiente. El l\u00edmite natural era el r\u00edo Esequibo. Todo lo que estaba al oeste del r\u00edo era Venezuela. Todo lo que estaba al este era territorio de las colonias holandesas, que el Reino Unido compr\u00f3 en 1814.<\/p>\n\n\n\n<p>Y aqu\u00ed viene un dato que deber\u00eda ser m\u00e1s conocido: los propios brit\u00e1nicos lo reconoc\u00edan. En 1829, la <em>London Encyclopaedia<\/em>, una publicaci\u00f3n brit\u00e1nica, no venezolana establece textualmente que el r\u00edo Esequibo es el l\u00edmite entre las colonias brit\u00e1nicas y la Guayana Espa\u00f1ola. Es decir, antes de que empezara la ambici\u00f3n territorial, el propio Reino Unido sab\u00eda d\u00f3nde terminaba su territorio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 despu\u00e9s? A partir de 1835, un explorador llamado Robert Schomburgk traz\u00f3 una l\u00ednea fronteriza por encargo del gobierno brit\u00e1nico. Esa l\u00ednea original pon\u00eda el l\u00edmite en el r\u00edo Esequibo. Pero el mapa fue modificado sucesivamente en 1840, en 1877 (al cual le pusieron fecha falsa de 1875), y en 1886, cada vez corriendo la frontera m\u00e1s hacia el oeste, reclamando m\u00e1s territorio venezolano. El mapa de 1886 ya abarcaba los 159.500 kil\u00f3metros cuadrados que hoy est\u00e1n en disputa. Cada versi\u00f3n era m\u00e1s ambiciosa que la anterior. Eso no es cartograf\u00eda. Es falsificaci\u00f3n documental sistem\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El laudo de 1899: cuatro p\u00e1ginas que despojaron a Venezuela<\/h2>\n\n\n\n<p>En 1897, bajo presi\u00f3n internacional y con la intervenci\u00f3n de Estados Unidos como supuesto intermediario, se firm\u00f3 el Tratado de Arbitraje de Washington. Venezuela fue enga\u00f1ada sobre su alcance. El Secretario de Estado norteamericano, Richard Olney, le asegur\u00f3 al diplom\u00e1tico venezolano Jos\u00e9 Andrade que solo se arriesgaba un peque\u00f1o tri\u00e1ngulo de tierra entre los r\u00edos Pomer\u00f3n, Moruco y Esequibo. En realidad, las reglas del arbitraje pon\u00edan en riesgo la totalidad del Esequibo. Las reglas fueron dise\u00f1adas a la medida del imperio: prescripci\u00f3n de 50 a\u00f1os, dominaci\u00f3n pol\u00edtica como t\u00edtulo de propiedad, colonizaci\u00f3n como posesi\u00f3n leg\u00edtima. Con esas reglas, Venezuela no pod\u00eda ganar.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1899, un tribunal de cinco \u00e1rbitros \u2014 dos brit\u00e1nicos, dos estadounidenses y un ruso como presidente \u2014 dict\u00f3 el laudo. El fallo tiene cuatro p\u00e1ginas. No explica por qu\u00e9 decide lo que decide. No cita ninguna ley. No analiza ninguna prueba. No da ninguna raz\u00f3n. Simplemente le quita a Venezuela 159.500 kil\u00f3metros cuadrados.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, el abogado estadounidense Severo Mallet-Prevost, que particip\u00f3 en el caso representando a Venezuela, dej\u00f3 un memorando p\u00f3stumo \u2014 publicado en 1949 \u2014 donde revel\u00f3 que el \u00e1rbitro ruso, Friedrich Martens, fue presionado por el Reino Unido para fallar contra Venezuela. En una carta de 1899 a su colega George Burr, Mallet-Prevost ya hab\u00eda escrito que \u00ablos \u00e1rbitros brit\u00e1nicos no se rigieron por consideraci\u00f3n alguna de Derecho o Justicia.\u00bb Hubo un arreglo entre Rusia y el Reino Unido: a Venezuela le devolv\u00edan la boca del Orinoco a cambio de quedarse con todo lo dem\u00e1s. No fue un fallo jur\u00eddico. Fue un reparto colonial.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El Acuerdo de Ginebra: el arma que Guyana no puede borrar<\/h2>\n\n\n\n<p>En 1962, Venezuela present\u00f3 formalmente ante la ONU las pruebas del fraude del laudo. Se abrieron cuatro a\u00f1os de negociaciones con el Reino Unido. Y en 1966, ocurri\u00f3 algo que lo cambia todo.<\/p>\n\n\n\n<p>El 17 de febrero de 1966, tres partes \u2014 el Reino Unido, la Guayana Brit\u00e1nica y Venezuela \u2014 firmaron el Acuerdo de Ginebra. En \u00e9l, las tres partes aceptaron revisar si el laudo de 1899 era v\u00e1lido o nulo, y buscar una soluci\u00f3n satisfactoria para el arreglo pr\u00e1ctico de la controversia.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiero que el lector se detenga un momento en lo que eso significa.<\/p>\n\n\n\n<p>Si el Reino Unido realmente cre\u00eda que Venezuela hab\u00eda aceptado el laudo durante 60 a\u00f1os, \u00bfpor qu\u00e9 se sent\u00f3 a discutir su validez? \u00bfPor qu\u00e9 no dijo simplemente \u00abVenezuela ya lo reconoci\u00f3, no hay nada que discutir\u00bb? Nunca lo dijo. Ni en las reuniones previas entre 1962 y 1966, ni al firmar el Acuerdo, ni despu\u00e9s. Se sent\u00f3 a negociar porque sab\u00eda que la supuesta aceptaci\u00f3n de Venezuela no exist\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>El Acuerdo de Ginebra es la prueba m\u00e1s poderosa que tiene Venezuela. No es un documento ret\u00f3rico. Es un tratado internacional vigente, registrado ante la ONU, firmado por las tres partes relevantes. Y su existencia destruye la base de la demanda de Guyana.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Qu\u00e9 dice Guyana y por qu\u00e9 no se sostiene<\/h2>\n\n\n\n<p>La demanda de Guyana ante la Corte Internacional de Justicia tiene un solo pilar: la aquiescencia. En derecho internacional, la aquiescencia es la aceptaci\u00f3n t\u00e1cita mediante el silencio y la conducta. Guyana alega que Venezuela, entre 1899 y 1962, se comport\u00f3 como si el laudo fuera v\u00e1lido \u2014 demarc\u00f3 la frontera, public\u00f3 mapas con esa l\u00ednea, no protest\u00f3 formalmente de manera sostenida \u2014 y que ese comportamiento equivale a haberlo aceptado.<\/p>\n\n\n\n<p>Las 287 p\u00e1ginas de la Memoria de Guyana descansan sobre esta idea. Si cae, la demanda entera se derrumba.<\/p>\n\n\n\n<p>Y cae por tres razones encadenadas:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Primera: si el laudo fuera v\u00e1lido por s\u00ed mismo, Guyana no necesitar\u00eda la aquiescencia.<\/strong> Que toda la demanda dependa de demostrar que Venezuela lo acept\u00f3 es la confesi\u00f3n impl\u00edcita de que Guyana sabe que el laudo, por s\u00ed solo, no se sostiene. Es una muleta. Si el laudo caminara solo, no la necesitar\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Segunda: esa muleta se rompi\u00f3 en 1966.<\/strong> El Acuerdo de Ginebra borr\u00f3 cualquier aceptaci\u00f3n anterior. Cuando las tres partes \u2014 incluyendo el Reino Unido \u2014 se sentaron a revisar la validez del laudo, cualquier silencio previo de Venezuela perdi\u00f3 su valor jur\u00eddico. No puedes alegar que alguien acept\u00f3 algo cuando t\u00fa mismo firmaste un tratado para revisar si lo que supuestamente acept\u00f3 era v\u00e1lido.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tercera: 123 a\u00f1os de silencio lo confirman.<\/strong> La primera vez en toda la historia que alguien alega la aquiescencia de Venezuela es en la Memoria de Guyana de 2022. Ni el Reino Unido en 1962 cuando Venezuela reclam\u00f3 ante la ONU. Ni al firmar el Acuerdo de Ginebra en 1966. Ni en las 17 reuniones de la Comisi\u00f3n Mixta entre 1966 y 1970. Ni en el Protocolo de Puerto Espa\u00f1a de 1970. Ni en 52 a\u00f1os de Buenos Oficios del Secretario General de la ONU. Si ten\u00edan ese derecho, \u00bfpor qu\u00e9 lo guardaron en un caj\u00f3n durante m\u00e1s de un siglo? No lo guardaron. No exist\u00eda. Lo construyeron retroactivamente en 2022.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El laudo es nulo en s\u00ed mismo<\/h2>\n\n\n\n<p>Independientemente de la aquiescencia, el laudo de 1899 tiene vicios propios que justifican su nulidad. El jurista venezolano Nelson Ram\u00edrez Torres los ha organizado en lo que denomina tres anillos de nulidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El primer anillo es la inmotivaci\u00f3n. Se prueba con solo leer el laudo. Cuatro p\u00e1ginas sin explicaci\u00f3n, sin an\u00e1lisis, sin fundamentaci\u00f3n jur\u00eddica. Una sentencia que no dice por qu\u00e9 decide lo que decide es nula en cualquier sistema jur\u00eddico del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo anillo es el abuso de poder de los \u00e1rbitros. Se pronunciaron sobre materias que nadie les hab\u00eda encomendado \u2014 como la navegaci\u00f3n de los r\u00edos Amacuro y Barima \u2014 y afectaron a pa\u00edses que no eran parte del tratado arbitral. Adem\u00e1s, no aplicaron el principio del <em>uti possidetis iuris<\/em> que el propio Tratado de Washington de 1897 obligaba a respetar.<\/p>\n\n\n\n<p>El tercer anillo es el fraude procesal. Las revelaciones de Mallet-Prevost, respaldadas por la carta de Cleveland a Olney (1901), la carta de Perry Allen a Pulido M\u00e9ndez (1951) y el art\u00edculo del juez Cullen citando al propio agente brit\u00e1nico George Buchanan, configuran un cuadro probatorio de fraude que la Corte puede evaluar sin necesidad de que el Reino Unido sea parte del juicio.<\/p>\n\n\n\n<p>Este \u00faltimo punto es crucial: con los tres primeros anillos, la CIJ puede declarar la nulidad del laudo sin involucrar al Reino Unido como parte procesal. Eso neutraliza cualquier objeci\u00f3n de \u00abtercero indispensable\u00bb que Guyana quiera plantear.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los precedentes que Guyana invoca no aplican<\/h2>\n\n\n\n<p>Guyana va a citar dos casos como precedentes ante la CIJ: el caso del Laudo Arbitral del Rey de Espa\u00f1a (Honduras v. Nicaragua, 1960) y el caso del Templo de Preah Vihear (Camboya v. Tailandia, 1962).<\/p>\n\n\n\n<p>En ambos casos, la CIJ determin\u00f3 que una de las partes hab\u00eda aceptado la decisi\u00f3n arbitral y por tanto no pod\u00eda impugnarla. Guyana quiere que la Corte aplique la misma l\u00f3gica a Venezuela.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hay una diferencia fundamental que lo cambia todo: en ninguno de esos dos casos exist\u00eda un tratado equivalente al Acuerdo de Ginebra. En el caso del Rey de Espa\u00f1a, la CIJ se\u00f1al\u00f3 que el laudo era v\u00e1lido \u00abaun sin actos de reconocimiento\u00bb porque estaba ampliamente motivado y ajustado a derecho. El laudo de 1899 no puede decir lo mismo \u2014 cuatro p\u00e1ginas sin motivaci\u00f3n alguna. Y en el caso de Preah Vihear, Tailandia recibi\u00f3 un mapa y simplemente no reaccion\u00f3 durante a\u00f1os. Venezuela s\u00ed reaccion\u00f3, desde 1899, y el Acuerdo de Ginebra es la evidencia definitiva de que la controversia nunca estuvo resuelta.<\/p>\n\n\n\n<p>Ram\u00edrez Torres lo dice con precisi\u00f3n quir\u00fargica en su an\u00e1lisis del p\u00e1rrafo 9.16 de la Memoria de Guyana, donde los abogados de Guyana intentan conectar falazmente el Acuerdo de Ginebra con el caso del Rey de Espa\u00f1a. La conexi\u00f3n l\u00f3gica es insostenible. Es un fraude intelectual deliberado.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La mayor amenaza no es Guyana<\/h2>\n\n\n\n<p>Tengo que decir algo que muchos no quieren escuchar: la mayor amenaza para Venezuela en este caso no es Guyana, ni Foley Hoag, ni Alain Pellet, ni ExxonMobil, ni el CARICOM. La mayor amenaza es Venezuela misma.<\/p>\n\n\n\n<p>El refer\u00e9ndum de 2023. Las elecciones ficticias en el Esequibo. Las incursiones navales. Las declaraciones de que no se acatar\u00eda el fallo de la CIJ. Cada una de esas acciones fue un regalo para los abogados de Guyana. La Corte emiti\u00f3 dos \u00f3rdenes de medidas provisionales contra Venezuela \u2014 en diciembre de 2023 y en mayo de 2025 \u2014 que Venezuela desacat\u00f3. Los jueces son humanos. Cuando ven a un pa\u00eds que desaf\u00eda sus \u00f3rdenes reiteradamente, ese pa\u00eds pierde credibilidad antes de abrir la boca.<\/p>\n\n\n\n<p>Y hoy, el canciller Yv\u00e1n Gil fue a La Haya a decir que Venezuela no reconoce la jurisdicci\u00f3n de la Corte. Pero eso ya se perdi\u00f3 en 2020 cuando la CIJ declar\u00f3 que s\u00ed tiene jurisdicci\u00f3n. Repetirlo ahora no cambia el resultado. Solo gasta minutos valiosos que deber\u00edan dedicarse a destruir la aquiescencia con el Acuerdo de Ginebra.<\/p>\n\n\n\n<p>Venezuela tiene un caso ganador. El problema nunca han sido los argumentos. El problema ha sido c\u00f3mo se manejan.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Qu\u00e9 deber\u00eda pasar el mi\u00e9rcoles 6 de mayo<\/h2>\n\n\n\n<p>El mi\u00e9rcoles 6 de mayo, Venezuela tiene su turno ante la CIJ. Lo que diga ese d\u00eda puede determinar el destino del 62% de nuestro territorio.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que deber\u00eda ocurrir es claro: abrir con el Acuerdo de Ginebra como pieza central. Proyectar ante los jueces la l\u00ednea de tiempo de los 123 a\u00f1os de silencio \u2014 que nunca, en m\u00e1s de un siglo, el Reino Unido ni Guyana alegaron la aquiescencia. Presentar los tres anillos de nulidad del laudo. Desmontar los precedentes del Rey de Espa\u00f1a y Preah Vihear con la diferencia fundamental del Acuerdo de Ginebra. Solicitar medidas cautelares contra las concesiones petroleras que Guyana otorga ilegalmente en territorio cuya propiedad est\u00e1 siendo decidida por la Corte en este momento. Y cerrar con una reconvenci\u00f3n reivindicatoria: Venezuela no solo defiende, sino que reclama lo que le pertenece desde antes de que Guyana existiera como naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Reflexi\u00f3n final<\/h2>\n\n\n\n<p>Me he dedicado a estudiar este caso durante meses. He le\u00eddo los libros de Nelson Ram\u00edrez Torres, probablemente el jurista venezolano que m\u00e1s profundamente ha analizado la estrategia para ganar este juicio. He revisado la Memoria de Guyana. He estudiado los precedentes. Y llego a una conclusi\u00f3n que quiero compartir con total honestidad:<\/p>\n\n\n\n<p>Venezuela tiene los argumentos para ganar este caso. El Acuerdo de Ginebra est\u00e1 ah\u00ed. Los 123 a\u00f1os de silencio est\u00e1n ah\u00ed. Las pruebas del fraude est\u00e1n ah\u00ed. Los tres anillos de nulidad est\u00e1n ah\u00ed. La falsificaci\u00f3n de mapas est\u00e1 documentada. La propia enciclopedia brit\u00e1nica de 1829 reconoc\u00eda el Esequibo como l\u00edmite. Todo existe.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que falta y lo que siempre ha faltado es ejecuci\u00f3n impecable y supervisi\u00f3n rigurosa. Este es el caso m\u00e1s importante de la historia de Venezuela despu\u00e9s de la independencia. Merece ser tratado con esa gravedad. No como instrumento pol\u00edtico, no como consigna electoral, no como distracci\u00f3n medi\u00e1tica. Como lo que es: un juicio donde se decide el futuro territorial, econ\u00f3mico y estrat\u00e9gico de la naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Si el laudo fuera v\u00e1lido, Guyana no necesitar\u00eda la aquiescencia. Y si necesitan la aquiescencia, es porque el laudo no vale nada.<\/p>\n\n\n\n<p>El Esequibo es nuestro. Pero ser due\u00f1o de algo y demostrarlo ante un tribunal son dos cosas distintas. La primera la da la historia. La segunda la da la disciplina.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta semana se decide cu\u00e1l de las dos prevalece.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy, mientras escribo esto, 15 jueces de la Corte Internacional de Justicia est\u00e1n sentados en La Haya escuchando a Guyana explicar por qu\u00e9 un territorio que fue venezolano antes de que Guyana existiera como pa\u00eds supuestamente les pertenece. El mi\u00e9rcoles le toca hablar a Venezuela. Y lo que se diga <a href=\"https:\/\/pedroyaselli.com\/index.php\/2026\/05\/04\/el-esequibo-lo-que-se-juega-venezuela-esta-semana\/\" class=\"btn btn-link continue-link\">Seguir leyendo<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":113,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[9,15],"class_list":["post-112","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura-general","tag-reflexiones","tag-venezuela"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pedroyaselli.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/112","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pedroyaselli.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pedroyaselli.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pedroyaselli.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pedroyaselli.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=112"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pedroyaselli.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/112\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":114,"href":"https:\/\/pedroyaselli.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/112\/revisions\/114"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pedroyaselli.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/113"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pedroyaselli.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=112"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pedroyaselli.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=112"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pedroyaselli.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=112"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}